lunes, 5 de febrero de 2018

PAGANDO LA DEUDA...



LA DEUDA DE LA PROSTITUTA

En agosto, en una pequeña ciudad de la costa, en plena temporada cae una lluvia torrencial y hace varios días que la ciudad parece desierta.


Hace tiempo que la crisis viene azotando este lugar, todos tienen deudas y viven a base de créditos.
¡Por fortuna! Llega un millonario forrado de dinero y entra en el único pequeño hotel del lugar, pide una habitación, pone un billete de 100 Euros en la mesa de la recepcionista y se va a ver las habitaciones. El jefe del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero. Esta toma el billete y sale corriendo a pagar su deuda con el criador de cerdos. Al momento este sale corriendo para pagar lo que le debe al molino proveedor de alimentos para animales. El dueño del molino toma el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con Brigitte la prostituta a la cual hace tiempo no le paga, en tiempos de crisis hasta ella ofrece servicios a crédito. La prostituta con el billete en mano sale para el pequeño hotel, donde había traído a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado y le entrega el billete al dueño del hotel. En este momento baja el millonario que acaba de echarle un vistazo a las habitaciones, dice que no le convence ninguna, toma el billete y se va. ¡Nadie ha ganado un centavo, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y mira el futuro con confianza!!!
*MORALEJA: SI EL DINERO CIRCULA, EN LA ECONOMÍA LOCAL, SE ACABA LA CRISIS* Consumamos más en los pequeños comercios y mercados, déjate de banalidades, consume lo que tus amigos y tú país producen!!!!!!
"Si tu amigo tiene una microempresa, ¡cómprale!
Si tu amigo vende ropa ¡cómprale!
Si tu amigo vende zapatos, ¡cómprale!
Si tu amigo vende Repostería, ¡cómprale!
Si tu amiga hace uñas ¡lleva a tu mamá!
Si tu amigo es contador, ¡ve a qué te asesore!!
Si mi amigo fuera dueño de un restaurante... ¿Qué crees?
¡Yo comería ahí!
Si un amigo mío tuviera una pastelería, ¡a esa iría!
Si un amigo mío tuviera una tienda, ¡en esa compraría!
La próxima vez que entres a una gran pastelería, acuérdate de tu amigo, hermana, prima, tío que vende empanadas, hojaldras, tortas y que además son deliciosos.
Al final del día, La mayor parte del dinero es recaudado por las grandes corporaciones y ¿qué crees? se va del país; pero cuando compras a un emprendedor, a un pequeña mediana empresa o a tus amigos, los ayudas a ellos, todos ganamos y aportas a nuestra economía.
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viernes, 19 de mayo de 2017

EL HOMBRE Y SUS AMIGOS


Un hombre, su caballo y su perro, caminaban por una calle. Después de mucho caminar, el hombre se dio cuenta que los tres habían muerto en un accidente.

La caminata era larga y cuesta arriba, el sol era fuerte y los tres estaban empapados en sudor y con mucha sed. Precisaban agua desesperadamente.

En una curva del camino, avistaron un magnifico portón de mármol, que conducía a una plaza calzada con bloques de oro; en el centro de ella había una fuente de donde brotaba agua cristalina. El caminante se dirigió al hombre que cuidaba la entrada desde una garita.

Buen día.- dijo el caminante
Buen día.- respondió el hombre
- ¿Qué lugar es éste?
- Esto es el cielo.
- Qué suerte que llegamos aquí; estamos con mucha sed.
- Usted puede entra a tomar agua a voluntad - dijo el guardián, indicándole la fuente.

- Mi caballo y mi perro también están con sed. Dijo el hombre
- Lo lamento mucho; aquí no se permite la entrada de animales.

El hombre se sintió muy decepcionado porque su sed era grande, pero decidió no beber si dejaba a sus amigos con sed; y prosiguió su camino.

Después de mucho caminar cuesta arriba, con la sed y el cansancio multiplicados, llegaron a un sitio, cuya entrada estaba marcada por un portón viejo semi-abierto. El portón daba a un camino de tierra, con árboles de ambos lados que le hacían sombra. A la sombra de uno de los árboles, un hombre estaba recostado, con la cabeza cubierta por un sombrero, parecía que dormía.....


Buen día.- dijo el caminante.
Buen día.- respondió el hombre.
- Mi caballo, mi perro y yo tenemos sed...
- Hay una fuente en aquellas piedras; pueden beber a voluntad.
El hombre, el caballo y el perro fueron hasta la fuente y saciaron su sed.
- Muchas gracias - dijo el caminante al salir.
- Vuelvan cuando quieran - respondió el hombre.
- A propósito ¿cuál es el nombre de este lugar?
- Cielo.
- ¿Cielo?, pero si el guardián del otro portón de mármol me dijo que el cielo era allí!
- Aquello no es el cielo, aquello es el infierno.
El caminante quedó perplejo y dijo: - Pero esta falsa información debe causar grandes confusiones.

De ninguna manera; ellos nos hacen un gran favor, porque allí quedan aquellos que son capaces de abandonar a sus mejores amigos....
 

domingo, 9 de abril de 2017



Encuentra La Felicidad
En una época...
Se reunieron todos los dioses y decidieron crear al hombre y la mujer; planearon hacerlo a su imagen y semejanza, entonces uno de ellos dijo: Esperen, si los vamos a hacer a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro, fuerza e inteligencia igual a la nuestra, debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de no ser así, estaríamos creando nuevos dioses.
Sé consciente que tú ya eres una felicidad

Debemos quitarles algo, pero, ¿qué les quitamos?.
Después de mucho pensar uno de ellos dijo !Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la encuentren jamás.
Propuso el primero: Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo; a lo que inmediatamente repuso otro: No, recuerda que les dimos fuerza, alguna vez alguien subirá, y la encontrará, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está.
Luego propuso otro: Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar, y otro contestó: No, recuerda que les dimos inteligencia, alguna vez alguien construirá un túnel por el que pueda entrar y bajar, y entonces la encontrará.
Uno mas dijo: Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra, y le dijeron: ¡No!, recuerda que les dimos inteligencia, y un día alguien construirá una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la descubrirá, y entonces todos tendrán felicidad y serán iguales a nosotros.
El último de ellos, era un dios que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás dioses, analizó en silencio cada una de ellas y entonces rompió el silencio y dijo: Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren, todos voltearon asombrados y preguntaron al unísono: ¿Dónde?
La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.
Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces ha sido así, el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo...


UNA HISTORIA SIMPLE Y REAL SOBRE EL AMOR
Larry y Jo Ann eran una pareja común. Vivían en una casa común en una calle común. Como cualquier otra pareja común, luchaban por llegar a fin de mes y hacer bien las cosas para sus hijos.
Eran comunes también en otro sentido: tenían sus peleas. Gran parte de su conversación se refería a qué andaba mal en su matrimonio y quién tenía la culpa.
Hasta que un día se produjo un hecho extraordinario.

—Sabes, Jo Ann, compré una cómoda mágica. Cada vez que la abro, está llena de medias y ropa interior —dijo Larry—. Quiero darte las gracias por haberla llenado todos estos años.
Jo Ann miró a su marido por encima de los anteojos.
—¿Qué quieres, Larry?
—Nada. Sólo quiero que sepas que aprecio esa cómoda mágica.
No era la primera vez que Larry hacía algo extraño, de modo que Jo Ann olvidó el incidente hasta varios días más tarde.
—Jo Ann, gracias por anotar bien los números de los cheques en el libro este mes. Pusiste las cifras correctas en quince de los dieciséis montos. Es un récord.
Sin creer lo que oía, Jo Ann levantó la vista de la costura.
—Larry, siempre te quejas de que anoto mal los números de los cheques. ¿Por qué dejas de hacerlo?
—No hay ningún motivo. Sólo quería que supieras que aprecio el esfuerzo que estás haciendo.
Jo Ann meneó la cabeza y volvió a su costura. "¿Qué le pasará?", pensó.
No obstante, al día siguiente, cuando Jo Ann hizo un cheque en el almacén, miró su chequera para confirmar que había escrito el número de cheque correcto. "¿Por qué diablos ahora me preocupo tanto por esos tontos números de cheques?", se preguntó.

Trató de minimizar el incidente, pero la extraña conducta de Larry se intensificó.
—Jo Ann, fue una comida excelente —dijo una noche—. Aprecio todo tu esfuerzo. Vaya, en los últimos quince años, apuesto a que preparaste más de catorce mil comidas para mí y los chicos.
Después:
—Qué bueno, Jo Ann, la casa está espléndida. Realmente has trabajado mucho para tenerla así. O incluso:
—Gracias, Jo Ann, por ser como eres. Realmente me encanta tu compañía.
Jo Ann estaba cada vez más preocupada. "¿Dónde está el sarcasmo, la crítica?", se preguntaba.
Sus miedos de que algo raro le ocurría a su marido fueron confirmados por Shelley, su hija de dieciséis años, que se lamentó diciendo:
—Papá se volvió loco, mamá. Acaba de decirme qué linda soy. Con todo este maquillaje y esta ropa desaliñada, lo dijo igual. Ese no es papá, mamá. ¿Qué le pasa?
Fuera lo que fuere, Larry no lo superaba. Día tras día seguía concentrándose en lo positivo.
Al cabo de varias semanas, Jo Ann se acostumbró más al comportamiento inusual de su marido y ocasionalmente hasta le respondía con un rencoroso "gracias". Se enorgullecía de seguirle el paso, hasta que un día ocurrió algo tan peculiar que la descolocó del todo.
—Quiero que te tomes un descanso —dijo Larry—. Yo lavaré los platos. Quita las manos de esa sartén y sal de la cocina.
(Larga, larga pausa.)
—Gracias, Larry. ¡Muchas gracias!
El andar de Jo Ann era ahora un poco más liviano, su confianza mucho más firme y cada tanto tarareaba. Ya no se ponía de mal humor tan seguido. "Me gusta la nueva actitud de Larry", pensaba.
Ése sería el final de la historia si no fuera porque un día ocurrió otro hecho extraordinario. Esta vez, la que habló fue Jo Ann.
—Larry —dijo—. Quiero darte las gracias por trabajar y por habernos mantenido todos estos años. Creo que nunca te dije lo mucho que lo valoro.
Larry nunca reveló el motivo de su rotundo cambio de comportamiento pese a lo mucho que Jo Ann ha insistido en que se lo cuente, y tal vez siga siendo uno de los misterios de la vida. Pero doy las gracias por vivir con él.
Sabe, yo soy Jo Ann.
Jo Ann Larsen (Noticias del desierto) Desert News
Una comunicación asertiva y lleno de afecto cambia nuestras relaciones interpersonales. Más aún, si es sincero, esa sinceridad cae al alma de otra persona como el rocío a las hojas de una planta.